¿En qué tienes que centrar los cuidados de tus pies en los meses que bajan las temperaturas? Pues en el estado de la piel y en el de las uñas. La piel sufre distintos problemas asociados con el frío, como falta de ventilación, mayor sudoración y reducción del riego sanguíneo, principalmente. Por su parte, las uñas se debilitan y se puede estropear el color del esmalte como consecuencia del calzado o de exponerse a mayor humedad.